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Notas de Interés

PREECLAMPSIA:

detéctala a tiempo

La preeclampsia es una de las complicaciones más frecuentes en el embarazo. Se manifiesta por una subida de la presión arterial a partir de las 20 semanas de gestación, asociada a una pérdida de proteínas por la orina.

Los síntomas pueden confundirse con los propios del embarazo, por ello se debe prestar mucha atención a las siguientes señales:

  • Elevación de la presión arterial con valores mayores o iguales a 14/9 registrada al menos 2 veces en el día, y más de 300 mg. de proteínas en la orina de 24 horas.
  • Aumento de peso de más de dos kilos en una semana.
  • Visión borrosa o doble.
  • Intolerancia a la luz.
  • Dolores abdominales intensos, vómitos o nauseas significativas.
  • Cefáleas intensas y persistentes.

La principal complicación de esta enfermedad es la alteración a nivel del tejido placentario, que lleva a una disminución del aporte del flujo sanguíneo al bebé. Esto aumenta las posibilidades de parto prematuro, restringe el crecimiento intrauterino, y en casos más severos, hasta puede provocar lesiones neurológicas.

PREVENCIÓN

Para prevenir la preeclampsia, es sumamente importante hacer los controles prenatales más frecuentes para realizar un diagnóstico precoz y administrar el tratamiento adecuado.

En cada chequeo prenatal, el médico deberá controlar la presión arterial, los niveles de orina y puede ordenar exámenes de sangre que descarten preeclampsia.

Existen otras pruebas que también puede indicar el doctor, que incluyen un chequeo de las funciones renales y de la coagulación sanguínea, una ecografía para chequear el crecimiento del bebé y un ultrasonido doppler, para medir la eficiencia del flujo
sanguíneo a la placenta.

Si la preeclamsia es leve y el bebé no ha alcanzado pleno desarrollo, el médico

probablemente recomendará hacer lo siguiente:

  • Reposar recostada sobre su lado izquierdo, para despegar el peso del bebé de los vasos sanguíneos principales.
  • Aumentar los chequeos prenatales
  • Consumir menos sal
  • Beber por lo menos 8 vasos de agua al día
  • Cambiar la dieta para consumir más proteínas

En algunos casos es posible recurrir a una inducción del parto o una cesárea, siempre y cuando las condiciones obstétricas lo permitan y el bebé esté preparado para nacer.
Si la preeclampsia no se trata de forma rápida y correctamente, puede llevar a complicaciones serias para la madre, como insuficiencia hepática o renal y futuros problemas cardiovasculares.

  • La preeclampsia afecta entre el 10 a 15 por ciento de las mujeres embarazadas en los países desarrollados.
  • Quienes tienen antecedentes de preeclampsia en embarazos anteriores, tienen mayores probabilidades de reincidencia.
  • Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los trastornos hipertensivos son la principal causa de mortalidad materna en América Latina y El Caribe.